Hoy no me importa el imbécil que me borró de su lista de contactos, o lo que está haciendo el subnormal del presidente, o lo que la gente tiene que decir de mi, o si ver tus fotos hace que me sienta mal (like in hell, remember that?), o el hecho de que siempre estoy para ti y tu nunca estás para mi, o inclusive el maldito insomnio.

Creo que me resultaría extraño si algún día dejara de sentir este alfiler que me atraviesa el pecho; aunque por ahora es suficientemente molesto como para querer que desaparezca. Duele, perturba, asfixia. Si... quiero que desaparezca. |